viernes, 19 de marzo de 2010

Chile: Transelec y el apagón: "Nuestro cuello de botella es el tiempo de fabricación de los repuestos"


Transelec, la principal transmisora eléctrica de Chile, ha estado en el ojo de los consumidores durante estos días. Andrés Kuhlmann, gerente general de la firma, insiste en que respondieron bien y con rapidez a los daños que provocó el terremoto a las instalaciones de la empresa dueña de la "carretera" que lleva la energía eléctrica de las generadoras a las distribuidoras.

"A los 20 minutos (del sismo), Santiago tenía electricidad a nivel de transmisión", dice. El apagón del domingo, que afectó al Sistema Interconectado Central (SIC, que va de Taltal a Chiloé), es una historia distinta. Explica que, en ese caso, lo que ocurrió fue que con el terremoto, quedaron anomalías ocultas en las subestaciones.

-¿Cómo evalúa la reacción del sector eléctrico tras el sismo?

"El sector funcionó espectacularmente bien, comparando lo que es impacto con la rapidez de restablecimiento del servicio".

"Ahora, es distinto analizar el sector distribución, donde también la reacción fue buena, pero ellos deben llegar con el suministro hasta las casas y hay zonas donde los escombros no dejan parar postes".

-¿Cuál es la magnitud de los daños de Transelec?

"Lo primero es que tuvimos uno de los terremotos más grandes de la historia. Y si bien los equipos se diseñan para este tipo de eventos, cuando son de tal magnitud algunas cosas son irresistibles. En la zona más dañada tenemos 12 de 50 subestaciones, que fueron afectadas en distinta magnitud. Luego del sismo, se hizo una inspección visual (la revisión definitiva concluirá el 25 de marzo), se repararon daños, se ocuparon reservas y se restableció el servicio. Por eso, por ejemplo, Santiago tuvo electricidad 20 minutos después".

-Pero los problemas eléctricos han seguido, y la población ha estado sin suministro...

"Rápidamente se tomó la decisión junto al Centro Económico de Despacho de Carga (CDEC) del SIC de que el restablecimiento no fuera con los niveles de seguridad normales, no dejándolo muy débil, pero corriendo ciertos riesgos".

"Los daños más serios fueron la pérdida de la línea de transmisión que cruza el río Biobío, afectando a Coronel, donde se cayeron las torres (al 30 de marzo estará solucionado), y efectos severos en transmisores, que fueron reemplazados por elementos que recibimos del extranjero para restablecer la transmisión total de la línea 500 KV (Charrúa), la más fuerte del sistema. Ahí es donde ocurrió el problema el domingo".

-¿Dónde estuvo la falla si se usaron los otros transformadores?

"En los sistemas de control. Había dos bancos de transformación en servicio en la subestación Charrúa que transmitían 1.150 MW. Por el terremoto, a uno de los bancos se le soltó una conexión que no fue detectada en las pruebas y el otro se cayó por sobrecarga, y se desacopló del sistema. El nivel de algunos daños fue más allá de los repuestos, por tanto hubo que bajar la calidad del suministro para tener servicio".

-¿Eso quiere decir que vendrán nuevos apagones?

"No se han detectado fallas estructurales en el transformador; si no fuera así, habría que enviar estos bancos a fábrica y tomaría muchos meses. Pero no preveemos eso. Nuestro cuello de botella hoy para restablecer el nivel de seguridad es el tiempo de fabricación de los repuestos. Esto durará seis meses. Hay que mandarlos a fabricar, y ya estamos poniendo órdenes de compra. Paralelamente mañana (hoy) está saliendo el primer embarque de aisladores a Suecia para ser inspeccionados y ver sus fallas".

-¿Cuánto costará la reparación de los sistemas?

"US$ 8 millones; si consideramos que tenemos sobre US$ 2 mil millones en activos, es una cifra ínfima. La recuperación por el seguro está por arriba del 50%; son cifras absolutamente manejables para la compañía".

-¿Temen ser multados por las autoridades si descubren que fueron responsables?

"Si hay negligencia y responsabilidad, la autoridad debe actuar. Estoy convencido -pues estuve en el despacho durante el black out - de que la falla fue producto del terremoto. No tememos ser multados".

-¿Hay falencias en el sistema eléctrico? El gerente general de CGE dijo que era necesario al menos una evaluación.

"Estamos en pleno proceso, pero Pablo Guarda tiene razón, obviamente como sector sacaremos las lecciones aprendidas. Y que serán muy valiosas para aquellos procedimientos de operaciones, inversiones adicionales que pudiera requerir el sistema para elevar niveles de seguridad. Estamos trabajando para hacer los planteamientos a organismos pertinentes".

-¿Estos cambios podrían incidir en un aumento de tarifas?

"Cuando tienes riesgos bajo eventos tan extremos como éste, que pueden originar un black out , hay que hacer planteamientos técnicos para elevar el nivel de seguridad y ver el costo económico que eso tiene. Frente a ese equilibrio hay que tomar decisiones. Obvio que al final del día es una decisión de cuánto se invierte y eso va a trasladado de tarifa. Pero nosotros representamos el 0,5% del valor de una cuenta a nivel domiciliario, es bajo. Sin embargo, la recuperación que se hizo del sistema habla del altísimo nivel de seguridad que tuvo".

No se detienen las inversiones

El máximo ejecutivo de Transelec aseguró que las inversiones que tenía programadas la firma no se verán alteradas por lo sucedido a fines de febrero. "En nuestro plan a cinco años contemplamos proyectos, en promedio, por US$ 200 millones anuales. (Los actores de) el sistema de transmisión seguirán con esas inversiones", dice Kuhlmann, quien además destaca que las iniciativas del rubro no reguladas por la ley se centran específicamente en líneas para la minería, sector que no registró efectos con el sismo.

Kuhlmann incluso cree que lo sucedido en el país podría acelerar algunas inversiones reguladas en transmisión, las que no están programadas para el corto plazo, si es que tras el terremoto se concluye que el sistema necesita refuerzos.


Tomado del diario El Mercurio de Chile.


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