domingo, 13 de octubre de 2013

Las preguntas más frecuentes relacionadas con las baterías industriales


¿Qué es una batería industrial?

Los fabricantes de baterías acostumbran distinguir entre las baterías destinadas al arranque, ignición e iluminación de vehículos con motor a explosión (denominadas LSI, según sus siglas en inglés) y las destinadas a otras aplicaciones, como telefonía y sistemas de comunicaciones en general, servicios auxiliares de subestaciones transformadoras de energía, energía solar y eólica, UPS, iluminación de emergencia y vehículos eléctricos, para mencionar las más frecuentes. Todas las baterías que se destinan a estas otras aplicaciones se denominan “industriales”, Las baterías industriales, a su vez, se dividen entre las de uso estacionario y las destinadas a tracción eléctrica.

¿Qué es una batería para uso estacionario?

Una batería para uso estacionario es la que se mantiene permanentemente cargada mediante un rectificador auto-regulado. Este rectificador puede, también, alimentar a un consumo, como en el caso de las centrales telefónicas, o a otro equipo de conversión de energía, como en el caso de las UPS (el equipo en cuestión es el inversor que alimenta al consumo). En los sistemas de iluminación de emergencia, en cambio, el rectificador solo alimenta a la batería. En cualquier caso, lo importante es que la batería se descarga con muy poca frecuencia y el rectificador debe recargarla, luego de una descarga, y mantenerla perfectamente cargada, compensando la auto-descarga interna.

¿Qué tipos de baterías se usan?

Las baterías para aplicaciones estacionarias pueden ser de cualquier tecnología. No obstante, en el caso de optarse por electrolito líquido, se recomienda que las rejillas sean con aleación de plomo-calcio para que la reposición de agua destilada sea poco frecuente. Las placas pueden ser tanto planas como tubulares. Sin embargo, dado que el uso estacionario supone una baja frecuencia de descarga, las baterías de placas planas son las más convenientes por un tema de costo. Y la combinación ideal sería placas planas y electrolito absorbido dado que el costo es bajo y el mantenimiento muy reducido.

¿Qué es una batería de electrolito absorbido?

En primer lugar, comencemos diciendo que su principio de funcionamiento es idéntico al de una batería de electrolito líquido. La diferencia es que el volumen de electrolito es solo el necesario para el cumplimiento de la reacción química interna, y se haya absorbido en el separador que aísla a una placa positiva de una negativa. Esta absorción del electrolito en el separador permite que la batería se instale en cualquier posición, sin que por ello se produzcan derrames (a veces, también se las denomina como baterías de electrolito inmovilizado). Dado que la cantidad de electrolito es escasa, estas baterías no tienen tapones para reponer agua desmineralizada sino válvulas. Estas se colocan para evitar que el agua del electrolito se evapore durante la última parte de la carga. Asimismo, todo el diseño interno está previsto para facilitar la recombinación de gases, evitando su pérdida. Otro nombre con el que suelen designarse estas baterías es por la sigla VRLA, o sea, batería de plomo-ácido regulada por una válvula, en inglés. Las baterías de electrolito absorbido tienen innumerables ventajas: a la ya mencionada (instalación en cualquier posición) se agrega el bajo mantenimiento (no se debe reponer agua), el menor espacio en planta que ocupan y la posibilidad de instalarse junto a equipamiento electrónico de cualquier tipo por tener una muy baja liberación de gases. Las precauciones a tener en cuenta se relacionan con la temperatura del ambiente (lo ideal es que esté comprendida entre 15 y 30ºC y con el cargador, que debe ser de tipo autorregulado, con tensión constante y corriente limitada. Según la aplicación la tensión de carga oscila entre 2,27VPC y 2,4VPC.

¿Qué aplicaciones tiene una batería de electrolito absorbido?

Las principales aplicaciones son: centrales telefónicas fijas, celdas de telefonía celular, servicios auxiliares en subestaciones transformadoras, UPS (Sistemas ininterrumpidos de energía), iluminación de emergencia, todas ellas de tipo estacionario y algunas de tracción eléctrica, como sillas de ruedas y carros de golf.

¿Qué es una batería para uso en tracción eléctrica?

Es una batería que ha sido diseñada para soportar un alto ciclado. Es decir una gran secuencia de descargas, seguidas de las correspondientes recargas. Obsérvese que, una batería para uso estacionario, tendrá conectado un cargador (que, a su vez estará conectado a la red pública de alterna) por lo cual su descarga será muy baja. En cambio, una batería que alimenta un vehículo eléctrico, como un auto-elevador eléctrico, todos los días tendrá un ciclo de descarga, mientras la máquina se encuentra trabajando, a lo que seguirá una carga durante el tiempo en que el operador descansa.

¿Qué es la capacidad nominal de una batería?


La capacidad de una batería es la cantidad de electricidad que puede proveer a una carga. Depende, básicamente, de tres parámetros: régimen de descarga (o “velocidad” a la que la descargamos), temperatura y tensión final. Capacidad nominal es la capacidad definida en condiciones normalizadas de los tres parámetros básicos de los que ella depende. Estas condiciones están establecidas en varias normas nacionales e internacionales, como las IEC, IEEE, DIN, BS, JIS, etc. Por ejemplo, en la norma IEC 60896, las condiciones normalizadas que se fijan para una batería estacionaria son las siguientes: descarga en 10h hasta 1,8 VPC (Volt por celda) a una temperatura ambiente de 20ºC. En cambio en la norma IEEE 450, las condiciones para el mismo producto son 8h hasta 1,75 VPC a 25ºC. En las baterías monoblock pequeñas, como las NP de Yuasa o las CP de Vision, la descarga se normaliza para un tiempo más largo: 20h Lo más frecuente es que la capacidad se mida en Ah, unidad que indica la cantidad de carga eléctrica (el lector que recuerde la unidad de carga eléctrica, el Coulomb [Coul], mediante una simple cuenta deducirá que 1 Ah = 3600 Coul). En los últimos años, sin embargo, cada vez más, la capacidad de las baterías se especifica también en Wh (Watt x hora). Esto se debe a la aparición de los equipos UPS, que mantienen en operación no interrumpida a equipos informáticos. Dado que una UPS debe entregar una determinada potencia, es razonable que la batería que la alimentará también se especifique de esa manera. Las descargas en Wh suelen darse para tiempos inferiores a una hora (un valor típico es 15 minutos). La capacidad de una batería ¿es la misma a cualquier régimen de descarga? De la misma manera que un automóvil, con su carga de combustible completa, no recorre la misma distancia si el conductor maneja a 100 Km/h que si lo hace a 150 Km/h, la capacidad de una batería disminuye si la velocidad (régimen de corriente de descarga) aumenta con respecto al valor nominal. Por ejemplo, una batería de 100Ah de capacidad nominal (descarga a 5A durante 20h), tiene 90Ah cuando se la descarga a 18A en 5h, y solo 64Ah cuando el régimen es de 64A durante 1h. Siempre se deben consultar los datos del fabricante para saber la capacidad exacta que entregará el producto bajo las condiciones de la aplicación.

¿Qué es un ciclo de una batería?


Se denomina ciclo de una batería a la sucesión de una descarga seguida de su posterior recarga hasta recuperar completamente la energía extraída. Las normas anteriormente mencionadas también definen la duración de ciclos normalizados para probar una batería. Por ejemplo, en la norma IEC 60896, el período de descarga es de 3 horas, mientras que el de carga dura 21 horas. Es decir, la norma permite realizar un ciclo completo por día. Se denomina profundidad de una descarga a la relación entre la capacidad descargada y la capacidad nominal de la batería. Cuanto mayor la profundidad de la descarga, menor será la cantidad de ciclos que la batería nos podrá entregar. Por ejemplo, si una batería de tipo monoblock para aplicaciones estacionarias entrega 180 ciclos con una profundidad de descarga de 80%, reduciendo las descargas a un 30%, la misma batería entregará más de 1000 ciclos.

¿Qué es una batería de ciclo profundo (deep cycle)?

Es aquella que ha sido especialmente diseñada para operar en ciclado de profundidad superior a 50%. No se debe utilizar una batería de propósitos generales cuando los ciclos son profundos (por ejemplo, en un carro de golf). Las baterías de ciclo profundo poseen placas reforzadas para evitar su agotamiento prematuro y poder soportar mejor la exigencia del ciclado.

¿Cómo influye la temperatura en el desempeño de la batería?

Las altas temperaturas aceleran la corrosión de las rejillas y la degradación de los materiales activos. A bajas temperaturas, la capacidad de entregar corriente disminuye pero la vida útil aumenta. Esto se debe a que todos los procesos de corrosión interna se hacen más lentos. A la inversa, si bien durarán menos tiempo, el rendimiento de las baterías se incrementa con las altas temperaturas. Como regla general para la vida de las baterías, podemos decir que por cada 10ºC de aumento de la temperatura ambiente por encima de la de referencia, la vida útil se reduce a la mitad. Por ejemplo, una batería de cinco años de duración a 25ºC, solo durará 30 meses si la temperatura en el ambiente es de 35ºC.

¿Qué significa expectativa de vida útil de una batería?

Es el tiempo de funcionamiento que el fabricante pronostica para ella si se mantienen las condiciones especificadas. Por ejemplo, funcionamiento en condiciones estacionarias a una temperatura de 25ºC y una tensión de flote estabilizada. En algunos casos, el tiempo ha sido extrapolado a partir de los datos obtenidos en un ensayo denominado de “vida acelerada”: la batería se ensaya a una temperatura elevada (por ejemplo, 70 ºC) hasta llegar al 80% de su capacidad. El tiempo obtenido (por ejemplo, 6 meses) se convierte luego a las condiciones de operación nominales de 25ºC (en USA) o 20ºC (en Europa). Una batería sellada, ¿se puede instalar en un gabinete estanco? Es muy frecuente que los usuarios efectúen esta pregunta al adquirir una batería de electrolito absorbido o gelificado. Contribuye a ello el hecho de que este tipo de baterías se denominan también como “baterías selladas”. Sin embargo, la respuesta es un rotundo “NO”. Las baterías de electrolito inmovilizado (absorbido o gelificado), VRLA, selladas, cualquiera sea el nombre que les demos, no pueden instalarse en gabinetes que no tengan alguna ventilación. Si bien se trata de productos cuya liberación de gases es muy pequeña (la recombinación de los mismos en el interior de la batería es superior al 99%), lo cierto es que de sellados no tienen nada. En lugar de tapones encontramos válvulas (cuya apertura es a una presión, aproximada, de 4 psi) porque el fabricante ha previsto que, bajo ciertas condiciones, si se produce un exceso de gasificación interna que no se recombina, la misma sea liberada a través de ellas. Y, en tal caso, no puede permitirse su acumulación en el interior del gabinete. No obstante, tampoco es cuestión de exagerar: las ventilaciones previstas para evacuar el calor generado internamente (por ejemplo, en una UPS) son más que suficientes para las necesidades de una batería sellada.

¿Hasta cuántos paralelos de bancos de batería puedo instalar?

No existe una limitación desde el punto de vista teórico. Sin embargo, la práctica aconseja no conectar más de cinco. Siempre se debe cuidar que la sección de los cables sea la misma, así como también su recorrido. Cualquier diferencia en la resistencia óhmica, desde los bornes del equipo hasta los de cada paralelo de baterías, hará que la corriente de descarga en cada uno de ellos no sea la misma, como se pretende. De la misma manera, en el momento de la carga, se debe cuidar que la resistencia entre el cargador y cada paralelo sea la misma. El número máximo de cinco obedece a que la práctica demuestra que las condiciones anteriores no son fáciles de lograr cuando el número es mayor.

¿Qué datos se requieren para seleccionar y dimensionar una batería industrial?

En primer lugar, comencemos por aclarar qué entendemos por estos conceptos. Seleccionar la batería industrial de plomo-ácido a utilizar en una aplicación implica elegir: el tipo de placa (plana, tubular) y la construcción (electrolito líquido o inmovilizado). Dimensionar una batería industrial de plomo-ácido a utilizar implica determinar: número de celdas y capacidad de las mismas.

Para seleccionar una batería industrial se debe conocer:
  • a. la aplicación (estacionaria o ciclado)
  • b. ubicación física (espacio disponible, acceso al lugar)
  • c. condiciones ambientales (temperatura, ventilación)
  • d. mantenimiento disponible (personal capacitado, distancia)
  • e. condiciones para la recarga.
Para dimensionar una batería industrial se debe conocer:
  • a. tensión nominal y los límites de tensión admisible por parte del equipo o sistema a alimentar (por ejemplo, 48VDC +/- 10%)
  • b. corriente o potencia de descarga
  • c. duración de la misma
  • d. temperatura promedio del lugar
Se trata de uno de los temas claves en el trabajo con baterías. Y, en este espacio, no podemos extendernos mucho más en el desarrollo del mismo. Pero lo hemos tratado extensamente en artículos de nuestros newsletters. Sugerimos entonces una consulta a ellos, para mayores detalles.

¿A qué régimen de corriente se carga una batería industrial?

Lo más normal es hacerlo al 10% de la capacidad nominal. Se recomienda no hacerlo a menos del 5% y a no más del 20%.

¿A qué tensión se carga una batería industrial?

Las baterías de electrolito líquido se mantienen cargadas a una tensión denominada de flote o mantenimiento y su valor depende de la densidad del electrolito. La mayoría de las baterías estacionarias de electrolito líquido se mantienen a una tensión de 2,2VPC (Volt por celda). Luego de una descarga, la tensión de carga debe aumentar hasta un valor comprendido entre 2,33 y 2,4VPC.
Las baterías VRLA o de electrolito inmovilizado para uso estacionario se cargan con un solo valor de tensión, normalmente, 2,27VPC. Cuando la aplicación es de ciclado, la carga se puede realizar con las mismas tensiones ya mencionadas para baterías de electrolito líquido.
Para mayores detalles, recomendamos consultar el manual del producto. También el usuario encontrará en nuestros newsletters un desarrollo muy detallado de este tema.

¿Cuándo se considera cargada una batería industrial?

La respuesta más precisa sería “cuando se le devolvieron los Ah (o Wh) extraídos durante la descarga más un porcentaje adicional que se relaciona con el rendimiento del producto”. Este porcentaje oscila entre un 15% adicional para una batería de electrolito líquido y un 8% en el caso de una sellada.
Sin embargo, no es habitual poder medir los Ah. La regla práctica dice, entonces, que la carga se debe considerar finalizada cuando la corriente de carga permanece estable, sin disminuir, durante un lapso de tres horas. En las baterías de electrolito líquido se puede medir su densidad y la misma también debe permanecer estable, sin aumentar, durante el mismo lapso de tiempo.
Otra regla práctica es considerar que la batería (si sus rejillas de placas son de aleación de plomo-calcio) está cargada cuando la corriente es inferior al 0,5% de la capacidad nominal.
La tensión que se aplica a una batería sellada, 

¿debe corregirse por temperatura?

Hasta hace poco tiempo se consideraba que la tensión aplicada debía corregirse por temperatura, utilizando un coeficiente que variaba entre –3 y –5 (la unidad es mV/ºC/celda). Sin embargo, las baterías selladas de la actualidad tienen un desempeño que no lo requiere, si la temperatura del ambiente está comprendida entre 15 y 30 ºC. Si su aplicación fuera a temperaturas que se encuentran fuera de esta ventana, la recomendación es consultar con el fabricante cuál es la corrección a aplicar.

¿Hasta qué tensión se puede descargar una batería?

Para descargas en tiempos superiores a 3h y hasta 20h, el valor más frecuente es de 1,75VPC. En un monoblock de 12v esto implica 10,5V. Pero se debe consultar el manual del producto porque puede ser un valor menor (por ejemplo 1,67VPC) si la descarga es en 15 minutos o de 1,9V si la descarga es en 100h.

¿Cómo se sabe si una batería está bien cargada?

Medir la tensión de vacío es una forma sencilla y práctica. La tensión, en baterías de plomo-ácido, depende de la densidad del electrolito. La regla práctica dice que, si se conoce la densidad del electrolito (expresada en Kg/l) sumando el coeficiente 0,845 obtendremos la tensión a circuito abierto o en vacío (por celda) de esa batería.
Veamos un ejemplo. La densidad del electrolito de las baterías selladas es de 1,3 Kg/l. Por lo tanto, 1,3 + 0,845 = 2,145. Este será el valor en Volt de la tensión a circuito abierto. Si la batería es un monoblock de 12V (6 celdas), la tensión a circuito abierto que mediremos, cuando se encuentra bien cargada, será de 12,87V.

Tomado del sitio web de la empresa VZH. Esta es una empresa argentina con más de 15 años de permanencia en el mercado nacional dedicada a la provisión y servicio de Acumuladores Eléctricos ( Baterías Industriales y Automotrices).

sábado, 24 de agosto de 2013

Animación de Celdas de Media tensión





En este video podemos ver una animación muy completa acerca de los componentes de una celda típica de media tensión de la marca Eaton

En este mismo Blog puede leerse una introducción a las Celdas de MT,  además se puede ver un ensayo del arco voltaico en una celda y el video del montaje de una celda moderna.

Para visualizarlo mejor , darle play y hacer doble click en el video.


domingo, 11 de agosto de 2013

Un panel solar en casa


Los paneles solares en el tejado de las casas hacen que los propietarios dependan menos del suministro eléctrico público y del gas. Sin embargo, también los inquilinos pueden producir energía solar: existen módulos fotovoltaicos que se conectan a un simple enchufe y que suministran la energía producida al hogar. Si el inquilino cambia de casa, simplemente se puede llevar la instalación.

Estos dispositivos están compuestos al menos de un módulo fotovoltaico. En el mercado se pueden comprar módulos de unos 80 centímetros de ancho y unos 160 centímetros de alto. Pesan poco menos de 20 kilogramos y tienen una potencia máxima de 195 vatios.

Se pueden ubicar en el tejado, en el jardín con un soporte y en los países del norte de Europa incluso en el balcón. "Una solución interesante en estos lugares ya que suelen estar orientados al sur", explica el asesor alemán en materia energética Hans-Peter Schmitt. Para elegir el lugar de la mini instalación valen los mismos criterios que para una instalación grande: cuanto mayor es la exposición al sol más energía se genera. A su vez, a mayor altura en el edificio, menos sombra recibe. Sin embargo, hay que asegurarse de que la sujeción de la instalación es resistente: "No se debe subestimar el efecto del viento".

Una pieza fundamental es el transformador, que convierte la corriente continua producida en los paneles en corriente alterna. La electricidad entra en el circuito eléctrico de la vivienda y ya está lista para ser usada. Así se reduce el consumo de electricidad proveniente de la red general y, por tanto, la factura que hay que pagar.

Recaudos

"La idea de poner a disposición de cualquier persona el uso de energía solar con una instalación sencilla es muy interesante", opina Ralf Haselhuhn, experto en fotovoltaica de la Asociación Alemana de Energía Solar. Sin embargo, si el consumidor compra una de las mini instalaciones que actualmente se venden en el mercado y la conecta a la red doméstica sin más, ocasionaría problemas técnicos y de seguridad", advierte el especialista.

Por ejemplo, puede ocurrir que los fusibles de la casa no aguanten la sobrecarga de corriente cuando se conecta a la red una fuente de energía, advierte el especialista en electrotecnia Walter Börmann. Normalmente, el fusible reacciona cuando la intensidad de la corriente proveniente de la red pública supera los 16 amperios. Sin embargo, el fusible no cubre una corriente adicional generada por la pequeña instalación fotovoltaica añadida. "Por esta razón, al conectarse el módulo a la red se puede producir una sobrecarga en el circuito eléctrico que podría ocasionar un incendio", explica Börmann.

Haselhuhn señala una solución: hay que repartir la carga que tiene que soportar el fusible. El circuito eléctrico se protege con diez amperios y al transformador de la instalación fotovoltaica hay que dotarlo de un fusible de seis amperios a través de una subdistribución. De esta manera, la corriente eléctrica total no puede exceder los 16 amperios.

Otro problema de seguridad son las corrientes residuales. Por ejemplo, si se quema una tostadora de pan, la corriente fluye hacia alguna parte y se pierde. En ese caso, cuando se toca algún aparato eléctrico, uno corre el riesgo de recibir una descarga eléctrica posiblemente mortal. Para evitar este peligro, en muchos países es obligatoria la incorporación de interruptores diferenciales en todos los circuitos eléctricos con enchufes.

"El disyuntor está diseñado para fuentes de corriente alterna", explica el experto en electrotecnia Bernd Dechert. Si el diferencial detecta una corriente residual, corta el circuito eléctrico. "Ahora, si una instalación fotovoltaica alimenta directamente como segunda fuente de corriente alterna el circuito final, se produce una sobrecarga ante la cual ya no está garantizada el buen funcionamiento del interruptor diferencial".

Pruebas

La instalación fotovoltaica incluso puede ser peligrosa cuando no está en funcionamiento. "Algunas pruebas aisladas han demostrado que después de desenchufar el conector, este todavía puede registrar durante algunos segundos una tensión eléctrica de hasta 200 voltios", dice Dechert. "Si toco durante esos segundos uno de los contactos de metal descubiertos, es posible que reciba una descarga eléctrica mortal". Y todos los segmentos del circuito eléctrico alternan más rápidamente la frecuencia de onda eléctrica a causa de la prolongada carga elevada, lo que puede originar un fuego latente.

"Como consecuencia de todo esto, existe una gran incertidumbre entre todas las personas involucradas en la instalación y el uso de un módulo fotovoltaico", dice Haselhuhn. Hay una fuerte discusión entre empresas y expertos y el consumidor no sabe a qué atenerse. El experto aconseja al comprador de un módulo fotovoltaico que siempre busque la ayuda de un especialista para tener una instalación correcta. Aun así, en ciertas circunstancias pueden surgir peligros durante o después de la instalación que ni siquiera un experto puede descartar al cien por cien, admite Dechert. (DPA)

Tomado del diario Río Negro de Argentina.

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